/***
Como los muertos de hambre, de frío, de libros
se apabullen los misterios.
Las damas de rojo se vuelven invisibles.
/***
En la penumbra del canto alado
yo y mi sombra y los peces
nos alzamos a los vuelos de la muerte.
/***
Y subrayan con rosas y flores la extrema densidad de los botones descosidos de la muerte.
/***
Los dueños de los museos de mi sueño
y los esclavos de la realidad que me domina.
/***
Un hombre desnudo en la calle
vomita sobre sus palabras muertas.
/***
Palabras espantosas. Bichos saliéndote por la boca.
martes, 8 de junio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario